JOSÉ MANUEL ORTIZ DEL SOLAR/Para Castro, Santa María es como la niña de sus ojos

Si algo caracteriza a Castro Urdiales es la iglesia de Santa María, que vigila desde el siglo XIII a toda la ciudad. Para hablar de su situación actual nadie mejor que José Manuel Ortiz del Solar, que lleva catorce años como párroco. -¿Cómo se vive la religión católica en Castro Urdiales?

-La gente castreña es creyente en general, puede haber excepciones como es normal, pero los religiosos se lo toman en serio. Participa mucha gente en la comunidad parroquial. Tenemos un gran grupo de catequistas, de gente en la lectura creyente y en el equipo de jóvenes. En general, la gente respira un sentido religioso y es sobre todo muy respetuosa.

-El lunes pasado se celebró la festividad del Carmen ¿Cómo se vivió?

-Es una fiesta muy popular y la gente ha participado profundamente en la procesión y después en la misa que hemos tenido en la iglesia Santa María. Normalmente, en todas las fiestas que son religiosas el templo está lleno. La gente lo vive. Especialmente está centrado en el Carmen, en la Virgen de la Asunción y el primer sábado de septiembre que subimos a la ermita de la Montaña. Lo mismo ocurre en la vida sacramental, es raro que los castreños no reciban los sacramentos porque normalmente es un pueblo religioso en general.

-La iglesia de Santa María está afectada por el mal de la piedra. ¿Cuál es la situación actual?

-Hay una toma de conciencia seria por parte del Gobierno de Cantabria y del de España. Se está haciendo un proyecto de rehabilitación y después habrá una ejecución de obra que durará unos diez años. Esto supone una enorme inversión. La iglesia es del siglo XIII, en el aspecto exterior no se han hecho obras, nada más que las que ha podido hacer la Parroquia. Hemos arreglado el tejado y algunas cosas que veíamos más urgentes como rejuntear y reestructurar la casa del sacristán, que se hizo nuevo el tejado con madera, y estamos pendientes por parte de la Parroquia, cuando tengamos medios económicos, de terminarla para hacer allí un museo religioso.

-Este año se van a realizar dos conciertos de órgano.

-La ciudad no tiene un teatro por lo que se usa mucho la iglesia de Santa María y nosotros en la medida que podemos lo hacemos. Permitimos estos conciertos, pero nos gusta que cumpla el sentido del templo, que es un templo religioso, y que las obras sean serias. Esto por lo general se cumple. El problema es que muchas veces no podemos abusar de grandes orquestas porque hacemos sufrir, dada la debilidad del templo, a la iglesia. Por este motivo queremos medir las actuaciones.

-La iglesia de Santa María es un referente del arte gótico en Cantabria.

-Es una de las piezas fundamentales de nuestra comunidad. No es catedral porque la catedral es sólo donde reside el obispo, pero don José Vilaplana la tenía un cariño y aprecio enorme. Es una iglesia parroquial aunque sea más bonita que la catedral de Santander y Bilbao y que las parroquias que tienen los pueblos limítrofes. Para Castro, Santa María es como la niña de sus ojos. Es muy querida, muy amada y el punto de referencia de todos los castreños. A Santa María se la ama y se la cuida.

-¿La parroquia de Castro afecta a las pedanías?

-No, es diferente. El término municipal tiene varias parroquias. Es probable que cuando venga el nuevo obispo haga una nueva parroquia porque dado el número de habitantes que tiene la ciudad, es excesivo para una sóla parroquia. Esperemos que haga eso. Después puede haber un conflicto ya que al dividir la ciudad habrá vecinos que no podrán pertenecer a Santa María como feligreses.

Extraído de: eldiariomontanes.es
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